Construyendo EXPlay: desde el papel a la plataforma de contenidos más importante de Extremadura
El pliego, la adjudicación y el sistema de ingesta que sostiene hoy 24.000 contenidos
El pliego de una OTT obliga a decidir, en un documento y antes de que exista nada, la infraestructura, el modelo de contenidos y lo que va a costar todo durante los años siguientes. El de Canal Extremadura lo escribimos en 2024, dos semanas después de que entrara en la dirección de Medios Digitales, y fue la primera licitación que dirigía.
Decidirlo todo sobre el papel
Una plataforma de vídeo bajo demanda tiene muchas aristas: el diseño del frontal, la gestión del contenido, el OVP que lo sirve, el almacenamiento. Hay que dejarlo escrito cuando el producto todavía no existe, cuando nadie ha visto funcionar nada y cuando la redacción tampoco sabe qué te va a pedir dentro de un año, y encima hay que cifrar cuánto cuesta cada una de esas piezas durante toda la vida del contrato.
Una vez adjudicado, ese documento se convierte en el terreno de juego. Durante años.
Las dos funcionalidades que pedimos de más
En 2024 casi ninguna autonómica las llevaba en su pliego. La primera, montar canales FAST directamente desde el CMS, sin una redacción paralela dedicada a alimentarlos. La segunda, lanzar interactividades sobre el contenido, que abren la puerta a fuentes de ingresos que entonces no teníamos. Las dos siguen en pie y las dos han valido la pena.
Se presentaron ocho empresas. Ganó Plenitas, en asociación con Telefónica, que lleva también las OTT de Canal Sur, Barça One, A Galega y, después de nosotros, la de la televisión de Canarias.
La ingesta es donde se gana
Lo que decide si una plataforma vive o se muere aparece en el pliego con letra pequeña. Está en la ingesta: la tubería que lleva el contenido desde que sale en antena hasta que alguien puede verlo bajo demanda desde el sofá.
Ahí nos estrujamos la cabeza durante meses. Hubo que levantar los directos de televisión y de radio, migrar el archivo completo, categorizarlo de cero y automatizar la publicación. Hoy el contenido entra por cuatro caminos distintos según lo que sea, y un informativo, una retransmisión deportiva o un podcast quedan disponibles pocos minutos después de emitirse. Esa frase se lee en diez segundos y costó un año largo.
El orden de prioridades
Si tuviera que repartir hoy el tiempo de un pliego, la mitad buena se la llevaría el flujo de trabajo. El escaparate se rehace cuando quieras, con un rediseño y unas semanas de trabajo, pero la tubería que lo llena se toca mucho peor y condiciona el resto del contrato.
Preguntamos a bastante gente, dentro y fuera de la casa, y aun así llevamos año y medio corrigiendo cosas que dimos por buenas en aquel documento. Seguiremos, porque es lo que tiene escribir sobre algo antes de haberlo visto funcionar.
Escribes el pliego cuando menos sabes y menos puedes rectificar